Eparquio A. Degaldo Lorenzo

Eparquio A. Degaldo Lorenzo

¿Todas las terapias psicológicas son iguales?

Algunas veces nuestros pacientes se sorprenden cuando les preguntamos al comienzo de las sesiones si han asistido anteriormente a algún profesional de la psicología y qué hicieron en la terapia. Esta pregunta tiene sentido en el estado actual de nuestra profesión, en la que hay una gran cantidad de escuelas que conciben el sufrimiento psicológico de diferente manera y enfocan el tratamiento en función de su propia concepción.


Sería imposible describir en un breve artículo todos las escuelas psicológicas que existen y qué tratamientos utilizan. Una de las clasificaciones más extendidas, por la que se rige incluso el Código Deontológico del Psicólogo, es la que diferencia tratamientos con evidencia empírica y tratamientos sin evidencia empírica, o lo que es lo mismo: qué tratamientos cuentan con estudios que demuestran su eficacia para el tratamiento de diferentes trastornos psicopatológicos. Un listado completo puedes verlo en el documento “Tratamientos psicológicos eficaces” en nuestra web.

El tratamiento que cuenta con más apoyo científico es el cognitivo - conductual, que se dirige a modificar los esquemas de pensamiento de la persona y su forma de comportarse para reducir o eliminar los síntomas del trastorno. Tanto el tratamiento cognitivo - conductual completo como ciertas técnicas conductuales aplicadas por sí solas (exposición in vivo, exposición con prevención de respuesta, desensibilización sistemática) han demostrado ser los enfoques más efectivos para tratar la casi totalidad de los trastornos. La terapia dinámica breve ha demostrado ser efectiva solamente en la depresión mayor y en la dependencia a los opiáceos. La terapia familiar sistémica sólo cuenta con apoyo sólido para tratar la esquizofrenia.

Con estos datos, observamos que la mayoría del resto de terapias, entre las que podemos citar el psicoanálisis, la bioenergética o la gestalt, entre otras, no cuentan con estudios que demuestren que son útiles para tratar eficazmente los trastornos psicológicos.

En definitiva, no todos las terapias son iguales ni en métodos ni en resultados. Es importante que el paciente sepa a qué tipo de terapia acude y qué eficacia ha demostrado ese tratamiento para el problema por el que va a consulta. De otra manera, no tendrá la garantía de que está siendo atendido con los métodos más adecuados para resolver su problema.

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