El tratamiento del TDAH

     El tratamiento de elección del TDAH es el que combina, tratamiento psicológico y medicación. El tratamiento psicológico consiste en entrenar a los padres (y también a los/as maestros/as cuando es posible) en la aplicación de técnicas de modificación de conducta. Existen otros tratamientos populares para abordar el TDAH (suplementos alimentarios, hierbas, terapias “alternativas…),  sin evidencias sobre su efectividad.

     La terapia de conducta ha demostrado ser la herramienta más eficaz de que disponemos para reducir los comportamientos perturbadores de los/as niños/as con TDAH y aumentar los comportamientos autocontrolados. Para su aplicación, es imprescindible la implicación de las personas responsables de la educación del niño/a, pues son ellos/as quienes aplican las pautas en casa.

     El uso de la medicación para el tratamiento del TDAH ha generado bastante controversia. Como con cualquier otro tratamiento farmacológico que no va dirigido a curar el trastorno sino a reducir los síntomas, hay que valorar si los beneficios superan a los costes en cada caso. En nuestra opinión, cuando nos encontramos a un niño o niña con un nivel de síntomas tan elevado que puede poner en riesgo el éxito escolar y que provoca problemas reales para la correcta socialización, somos partidarios de utilizarla, siempre y cuando los efectos secundarios no resulten limitantes. Cuando esto no se da, optamos por el uso de la terapia de conducta por sí sola. Pero debemos recordar que la decisión final es siempre de los padres o tutores legales del menor (hay quien se niega a dar medicación a los/as niños/as “por principios” y también quién está de acuerdo en medicarlos aunque realmente no sea necesario).

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